lunes, 4 de julio de 2011

La Fe: El motor del curanderismo y la brujería

El curanderismo  y la brujería forman parte importante de la tradición latinoamericana consistiendo en la curación folklórica que incorpora el uso de hierbas, masajes y rituales al igual que el espiritualismo y misticismo, en sus prácticas. Si bien las hierbas  medicinales tienen propiedades curativas es la firme creencia de sanación, es decir la fe, que hace que estos métodos tengan efecto.

El curanderismo y la brujería son considerados parte de la cultura folklórica de nuestro país y conforman tradiciones en algunas ciudades. Sin embargo estas costumbres no son solo de nuestro país si no que se practican en otros países latinoamericanos como Colombia, México y Guatemala.
La ciencia ha buscado dar respuesta a los “Milagros curativos”  que estas prácticas producen, sin embargo los resultados no han sido más que enigmas médicos, sin embargo se ha reconocido las propiedades curativas de las plantas con las que realizan estas prácticas de curanderismo y brujería.

Estudiosos de diferentes ideologías han buscado dar respuestas a estos “Milagros curativos”. Los creyentes en Dios otorgan estos milagros curativos a la presencia de satanás y las buenas, obras de Dios pero muchas iglesias otorgan ambas prácticas a satanás.
Por otro lado ciencias espiritualistas consideran que estos milagros curativos son debido a fuerzas de energía que atraídas por ellos logran en las personas la sanación o cumplen sus deseos.

En el libro “El Secreto”, expone que el ser humano tiene la capacidad de atraer cosas, sean buenas o malas y es la fuerza mental en uno la que puede lograr estos “milagros curativos”
En el documental del mismo nombre que el libro, explica que Jesús también conocía de este “secreto” y lo expuso en muchos versículos de la biblia como el conocido: “Si tuvieras fe del tamaño de un grano de mostaza”.

De igual forma, el autor de Padre Rico y Padre podre, Robert Kiyosaki, explica de como el proponerse una meta y junto al esfuerzo se puedan conseguir los objetivos de manera más fácil, bastando solo con enfocarse a ello.

De cualquier forma, sea obra de Dios, de Satanás, energía, atracción o enfoque  todo se traduce en la firme creencia de que sucederá es decir a la fe que junto a las propiedades curativas de las plantas hacen que realidad estos “Milagros Curativos”.

Fuentes: 
El Secreto
Padre Rico y Padre Pobre
Esoterismo.com
Iglesia Cristiana de la Familia

Por: Rubi Benites

La cultura Informal Peruana y sus inclinaciones socialistas

La informalidad en el Perú, ha sido un problema de gran magnitud desde el siglo pasado, principalmente desde la década de 1990. Además de abarcar a un grupo considerable de ciudadanos  los gobiernos no han sabido proponer soluciones efectivas para contrarrestar este fenómeno, ignorando por mucho tiempo las necesidades de estos sectores. Debido a lo anterior, estos grupos  en particular presentan ideas políticas socialistas en su búsqueda de equidad para todos.

El fenómeno de la informalidad comenzó con  la falta de oportunidades que el gran número de migrantes de la sierra a la costa encontró en la capital. La necesidad llevó a estas personas a trabajar informalmente. Todo esto creo desequilibrio social, el cual perdura hasta ahora y ha hecho que el problema sea cada vez más profundo y más difícil de resolver. Los candidatos de derecha que han ocupado el sillón presidencial en los últimos veinte años han apostado por el crecimiento económico del país, dejando en un segundo plano las necesidades de los sectores populares.  En consecuencia, los sectores informales deciden apoyar a candidatos que propongan ideas políticas más radicales (Ollanta Humala en el caso de estas elecciones), ya que representan la esperanza de cambio que ellos buscan.

El marco social de la informalidad está diseñado de tal manera que esté desafiando constantemente al marco democrático del Estado peruano. Está fundada sobre una base de sustentación  social que hace de la picardía el valor supremo y rechaza a cualquier institución del Perú formal. No es sorpresa entonces, que un grupo social que esté tan apartado de la ley y desprecien las ideas de derecha que han regido nuestro país durante años desconfíe de toda institución formal que diga querer ayudarlos. Esta sociedad aparte, en donde la ley del más fuerte es la ley suprema, ha aprendido con el tiempo que lo que se promete, en este país, no se cumple.

La profunda desconfianza por parte de los sectores populares hacia el gobierno y las instituciones formales se ha venido alimentando por más de tres décadas con cada decisión errada que el Estado ha tomado. Lo ocurrido con en la época de Sendero Luminoso es un claro ejemplo de cómo el Estado fue perdiendo el apoyo de los sectores informales debido a las acciones que se tomaron en ese evento.
La desconfianza que le tiene al gobierno peruano, por lo tanto, es justificada. Justificada porque no fue algo instantáneo; un conjunto de acciones erróneas tomadas por los gobiernos han sido la fuente de esta desconfianza, y siempre los más pobres son los que más sufren cuando una mala decisión es tomada. No sorprende por lo tanto que el hombre informal cargue consigo un resentimiento que se ha ido agrandando con el paso de los años, por todas las injusticias que fueron cometidas; no directamente contra él pero tal vez contra sus parientes, vecinos o amigos. Los gobiernos se han dedicado a hacer más de lo mismo, y los sectores populares ya están hartos, ya que esto no representa el cambio para ellos. El verdadero cambio según ellos está en esos candidatos poco ortodoxos, que plantean propuestas descabelladas para nosotros, que quieren romper el esquema actual cuando este está funcionando favorablemente. A pesar de que para nosotros pueda representar un salto al vacío, para ellos es una brisa de esperanza, lo que hace que sus tendencias políticas se inclinen hacia ese lado. Cualquier candidato que proponga un cambio radical en el esquema gubernamental será apoyado por los sectores populares.


Hernando de Soto explica bien la situación actual del Perú con una frase: “Somos un país que conforma dos Perúes paralelos, el oficial y el marginado”. La informalidad derivó en el instinto de supervivencia de los inmigrantes, que hicieron todo lo necesario para adaptarse lo mejor posible a esta nueva y peor realidad. El espíritu incansable y el ánimo de auto superación ocasionaron la creación de esta nueva sociedad informal, aislada de la formalidad y las reglas estrictas, generando nuevas reglas que se adaptaban a su nuevo entorno. Y esto continúa siendo así, en esos lugares se respira un aire de superación, de desafío,  de revolución. Todas lo que ellos han vivido les ha servido para formar un pensamiento político radical, dado que la derecha caviar que ha gobernado desde siempre no ha logrado unificar a los dos Perúes.

Las experiencias son las que definen el pensamiento y amoldan las ideas de cada persona. Resulta muy difícil creer que los sectores populares no se opongan a la idea de un nuevo Estado conservador  con todo lo que los gobiernos anteriores han tan equivocadamente hecho, perjudicándolos notablemente.

Es decir, buscan a alguien como ellos, alguien que haya salido del mismo contexto, alguien que sepa cómo es la vida en sus zapatos. Sin un líder que los represente su situación está lejos de cambiar. Elegir un presidente para ellos es extremadamente importante, ya que ellos son los que tienen todo que perder o que ganar. La clase media y alta del país toma a la ligera la elección del nuevo presidente, a comparación de los sectores populares. Ellos son los que serán los más favorecidos o perjudicados, según las acciones que tome el presidente. Es por estas razones que buscan un modelo a seguir, y en su consideración creen que la solución es elegir un candidato extremista, alguien que esté dispuesto a hacer verdaderos cambios en la estructura social y económica del país.

Además, si bien el Estado promueve herramientas para poder reducir la informalidad en el país, estas no se encuentran diseñadas para el peruano informal, que carece de educación. Si cuenta con ella no es del todo aceptable, siendo difícil manejar herramientas gubernamentales y menos aún aparatos electrónicos. En consecuencia se ignorarían todas esas supuestas oportunidades que brinda el Estado por las propuestas débiles del gobierno. Resulta insultante para el empresario informal que le proponga el uso de herramientas que no sabrá manejar.

El Perú es un país que en los últimos años se ha repuesto de muchas crisis económicas y sociales. La informalidad en nuestro país se encuentra en las principales ciudades, que nos muestra dos Perúes, los dos con hambre de progreso y mayor desarrollo. Sin embargo una de las partes se encuentra en desventaja debido a las trabas pasadas a lo largo de la historia y ese es el sector informal, un sector completamente reprimido, marginado pero no olvidado pues representa un gran problema económico para el país. Pero la verdad es que la informalidad en nuestro país es un problema social, un problema de gente, que se refleja en números estadísticos que confunden las realidades y se busca erradicarlos de una forma mecanizada sin darse cuenta que se trata de personas; este desinterés ha alimentado y prolongado el resentimiento andino, representado desde épocas antiguas en donde Mariátegui expresaba sus ideas nacionalistas y Arguedas pedía justicia, respeto y exigía al pueblo peruano identidad; épocas donde se realizaron innumerables abusos a los derechos humanos por los que supuestamente debían proteger y hacer valer sus derechos. Es bajo estas circunstancias que el peruano perteneciente al sector informal busca alguien que lo represente allá arriba donde nadie lo escucha. De ahí provienen sus inclinaciones por candidatos radicales y revolucionarios que le ofrecen un cambio. No están seguros de eso, sin embargo prefieren aferrarse a esa esperanza de que algún día alguien se acuerde de ellos y busque mejores facilidades para que ellos puedan vivir dignamente.

Se dijo que en estas elecciones habían ganado los ignorantes pero en realidad fueron los ignorados que se pronunciaron frente a este gran problema. Estas elecciones no fueron más que el reflejo de que la desigualdad se pronuncia más en nuestro país a medida que se resta importancia a las personas.  Esta vez es sector informal alzó su voz y se pronunció, aunque no necesariamente tengan la razón. En realidad, solo quieren ser escuchados.

Fuentes: 
El otro sendero - H. de Soto
Nos habíamos Choleado tanto - Jorge Bruce
Ensayo de Ricardo Rojas

Por: Rubi Benites Horna

La depresión de Arguedas: el secreto de su genialidad literaria.

¿El Buda Peruano?


El escritor, antropólogo y etnólogo José María Arguedas es reconocido por mostrar el folklore peruano, las costumbres y el indigenismo. Sin embargo, fueron sus frustraciones, sus tristezas, sus traumas, su nostalgia y la discriminación que sufrió por ambas partes las que forjaron sus obras convirtiéndolas grandiosas obras literarias. 

En 1969 José María Arguedas se suicidó, debido a una grave depresión que tuvo inicios en su juventud y que con el paso de los años no hizo más que empeorar debido a las nuevas frustraciones. (Según los diarios de su obra póstuma El zorro de arriba y el zorro de abajo y  en sus cartas publicadas después). En 1969 no fue su primer y único intento suicida; en 1966 fue su primer intento suicida frustro dando inicio a sus tratamientos farmacológicos y psicoterapéuticos sin tener grande resultados.

Arguedas ha escrito siempre sobre la desigualdad, la injusticia, la marginación y los abusos como temas principales pero a la vez es reconocido por enaltecer la cultura peruana, el folklor y el indigenismo, logrando la aceptación y el orgullo de muchos peruanos y teniendo alcance  internacional.

Santiago Stucchi  en su blog de Psiquiatrías Históricas habla de Arguedas y dice  que se han planteado muchas ideas para comprender la depresión y el suicidio de Arguedas, muchas de estas relacionadas con sus penas como la pérdida temprana de su madre, el maltrato por parte de su madrastra, la ausencia del padre,  frustraciones como el fracaso de su matrimonio, el no poder tener hijos, la sensación de marginalidad entre el mundo indígena, el fracaso de sus tesis integradoras y sus traumas causados por su hermanastro impidiéndole desarrollarse completamente en lo sexual;  todo ello le causo una predisposición biológica a la depresión.
Si relacionamos el contexto dentro del cual él se desarrolló podemos notar la relación directa con sus obras. Cabe preguntarse en qué medida sus síntomas depresivos contribuyeron a forjar su obra, marcadas por la nostalgia, la marginalidad, al punto de preguntarnos si Arguedas habría pasado a la historia de la literatura de no haber padecido depresión.
Soy hechura de mi madrastra es fiel y claro ejemplo de cómo sus vivencias se convirtieron obras, así también observamos a su hermanastro convertido en el malo de todas sus historias, personificando al gamonal abusivo y cruel, es alguna manera, don Froylán de Warma kuyay, don Braulio de Agua, Don Ciprián de Los escoleros, “el caballero” de Amor mundo, “el patrón” de El sueño del pongo y Don Adalberto de Todas las sangres; haciendo se multiplique para dar paso a gamonales, capataces, policías, tinterillos y toda la gama de seres que se convierten en explotadores del indio.

Mario Vargas Llosa en la utopía dice que el mérito mayor de Arguedas fue el de gestor cultural, recopilando y entendiendo el folclore. Es ahí donde tiene influencia y seguidores. Y eso es debido a la observación de sus obras desde la perspectiva Literaria sin embargo debemos reconocer que la razon del porqué de sus obras fue su depresión. Es su tragedia la que escrita muestra la realidad peruana.

¿Cómo es que alguien con depresión genera en peruanos el amor por el Perú? Sinceramente, leer la biografía de Arguedas es muy triste, conocer  su historia permite darnos cuenta de que sus obras literarias no son más que sus historias contadas a gritos desesperados. Sus textos de injusticia al indígena, de maltrato, de indiferencia en donde muestra el folklore peruano no es más que la capa superficial del encierro de experiencias sufridas por el autor.

Es entonces conociendo sus experiencias y leyendo sus libros que podemos decir que sus obras no serían las mismas si Arguedas no hubiese pasado largas noches de depresión, atormentado por recuerdos tristes y frustraciones. 


Fuentes:
http://psiquiatriahistorica.blogspot.com/2006/10/la-depresin-de-jos-mara-arguedas-por.html
http://www.elhablador.com/blog/2011/02/07/un-ano-para-arguedas/


Por: Rubi Benites Horna

domingo, 3 de julio de 2011

Brujería ¿Mito o Realidad?


Según el diccionario de la RAE la brujería se define cómo: “El conjunto de creencias, conocimientos prácticos y actividades atribuidos a ciertas personas llamadas brujas (existe también la forma masculina, brujos, aunque es menos frecuente) que están supuestamente dotadas de ciertas poderes mágicos que emplean con la finalidad de causar daño”.

José María Arguedas fiel narrador de cuentos indígenas en un cuento cuyo nombre es “El Layk’a” que en español significa “El Brujo”, nos menciona hechos que afirmarían la existencia de la brujería. Ahora bien, esas creencias mayormente son un poco desterradas por la gente de la costa, mucha gente como nosotros (universitarios con preparación) negamos o desconocemos la existencia de tal magia negra o blanca.

En la Edad Media, cuando la Iglesia era dominante en la sociedad, las artes mágicas que practicaban los brujos se relacionaban con el poder satánico. Hubo una caza de brujas y brujos en esa época, que duró doscientos años, durante los cuales más de un millón de ellos fueron condenados a morir en la hoguera.

Las preguntas que nos hacemos todos son: ¿Realmente existe la brujería o no? ¿Puede ser que desconozcamos la presencia de esa magia por temor o por miedo? ¿Sigue siendo la iglesia, la institución que trata de negar la existencia de la brujería como lo hizo hace muchos siglos? ¿Y cuál es su interés?

La Iglesia Católica se basa en la Biblia para negar y sobre todo para condenar la brujería. Por ejemplo la Biblia nos dice que: “"A la hechicera no la dejarás con vida" (Éxodo 22,18). "El hombre o la mujer en que haya espíritu de nigromante o adivino, morirá sin remedio: los lapidarán. Caerá su sangre sobre ellos". El Pueblo de Israel, en muchas ocasiones, se tornó a la práctica de la hechicería y a la consulta de brujos, yendo así en contra de los mandatos de Dios. (Ez 13:18-19; 2 Cron 33:6; Jer 27:9). Como podemos leer anteriormente la Biblia nos menciona de la existencia de la Brujería, sin embargo la Iglesia niega la existencia de tal magia. ¿Por qué?

Para finalizar este artículo, puedo afirmar entonces que la brujería es un fenómeno que no se puede describir, que aún nadie puede negar o afirmar la existencia de la brujería.

POR: Bryan Pita Vásquez

La Educación como base para el Desarrollo de los Pueblos

Desde que nacemos es común escuchar a nuestros padres decirnos: “Antes la educación era mejor, antes se estudiaba más, antes los profesores eran mejores, antes había más disciplina, etc.”
Definitivamente la educación ha cambiado mucho no sé si para bien o para mal, lo único real y cierto es que nuestra educación se basa más en lo experimental, en la práctica y ya no en lo teórico como lo fue hace unas cuantas décadas en el Perú.

Tratando de asociar la educación con el folklore, nos damos con la sorpresa de que el folklore popular va ligado ciertamente a lo que es la educación. Me baso en lo que dice el famoso escritor peruano José María Arguedas (1965)
“El folklore puede servir para los Educadores como una fuente proporcionando material para la educación en sí; sobre todo puede servir como información para conocer el espíritu, el modo de ser de los estudiantes y padres de familia del pueblo en el cual uno trabaja”.
Y la verdad no le falta razón a José María Arguedas, puesto que si bien es cierto ese texto lo escribió hace 45 años, hoy en día se puede ver con mayor exactitud las diferencias que puede haber para los educadores enseñar a niños de la costa en comparación con niños de la sierra.
Lo concreto es que si el Perú quiere sobresalir, si el Perú se dedica íntegramente a la educación de estos niños, pero eso sí, una educación de calidad, una educación de vanguardia mundial con mejores docentes con una mejor infraestructura, solo así saldremos adelante.
El autor peruano Alejandro Morón Espinal publicó en el portal gestiopolis.com: La educación es sin lugar a dudas la base del desarrollo en cualquier país del mundo y representa el verdadero motor de cualquier política económica y social seria y responsable por la generación de conocimientos y destrezas intelectuales que genera en las personas capaces de generar un mayor crecimiento económico y protagonizar el cambio hacia la modernidad y eficiencia en el bienestar y calidad de vida que requieren nuestros pueblos”.
 La gran mayoría de los peruanos confiamos en que de ahora en adelante el gobierno se preocupe más por la educación en el país, no por nosotros, sino por el futuro de las próximas generaciones.


Debemos tratar de acortar las distancias entre un niño de la costa y un niño de la sierra, no digo quitarles su identidad puesto que eso es imposible, puesto que cada niño representa a su pueblo su folclore, sus costumbres, etc. a lo que me refiero es que un niño de la costa tiene más oportunidades de triunfar en un futuro profesional porque tiene mayores ventajas como: buenos docentes, mejores colegios, etc. que un niño de la sierra que muchas veces deja de estudiar por la grandes distancias que hay que recorrer de pueblo a pueblo por la falta de colegios, los profesores no tienen una preparación óptima, los niños van sin desayunar, etc.
Concluimos entonces que la educación cambia es constante y así lo será siempre y hay que acostumbrarnos y adaptarnos a ese cambio, lo único que no cambiará es la tradición y costumbre de cada uno de los pueblos del Perú.
POR: Bryan Pita Vásquez

sábado, 2 de julio de 2011

Curaciones y maleficios: Una energía oculta detrás de ellos.

La brujería existe. Podemos ver que viene ejerciéndose durante mucho tiempo, en muchas zonas de nuestro país, en pueblos o en algunos lugares ocultos dónde no llega casi nadie, también la encontramos en grandes anuncios en los periódicos o en algún cartel por la calle. Estas siguen un proceso y se basan en rituales, pueden curar enfermedades o generar males.

Hoy, se ha comercializado mucho el ser brujo o chamán considerándosele una estafa, sin embargo, muchas personas creen en ellos y en sus “grandes poderes” los cuales en mi opinión, son gracias a ciertas plantas y yerbas que sí poseen los elementos curativos y han sido demostrados científicamente, más no sus rituales.

"El layk'a hace maleficios. A veces también cura las enfermedades extrañar: locuras, histeria, el insomnio, el susto"
El curar enfermedades como locuras o histeria, es imposible. Todo trastorno o patología tiene un seguimiento clínico basándose en pruebas entre otros y por ende tendrá un diagnóstico clínico. Es posible que ciertas plantas que actúen como alucinógenos abran la mente de los individuos y tengan un efecto en ellos pero será momentáneo y puede ser beneficioso o no, sin embargo, no logra curar ninguna de las enfermedades mencionadas.
"El layk'a  es compadre del diablo, según los indios y tiene mando sobre la muerte" José María Arguedas
Por otro lado, está presente la brujería que más hace énfasis Arguedas, la magia, el poder que se relaciona con el demonio, aquella que causa muertes y dolor.
"El layk'as sólo se espantan y huyen cuando se encuentran con el espíritu de los aukis sagrados o con alguna cruz bendita" José María Arguedas
En esto estoy de acuerdo, pues existe el bien y por tanto el mal, también. Hay innumerables casos de personas que se relacionan con seres de otros mundos y son servidores del demonio pero nada es gratis, tarde o temprano se paga la deuda.


Nuestro país está lleno una gran diversidad cultural y las personas poseen ciertas costumbres y/o tradiciones populares que se han transmitido de generación en generación es por ello que obtan por formas más fáciles y económicas para curarse de algo que las hace padecer: ir a un curandero a que los “bañen en ruda” o les “pasen el huevo o el cuy”. 
No podemos negar ciertas realidades que no sólo se ven en la sierra o selva, sino en la misma costa, dónde existen más recursos modernos para el bienestar de la salud. Los doctores y clínicas abundan pero la cultura característica de otros, sus creencias y preferencias aún están sobre todo.

Por: Sharon Rios Palacios

Gran rol del Folklore/Folclor, verdadera educación.

A lo largo de nuestra vida hemos aprendido muchas fórmulas matemáticas, algunos datos históricos, ciertos fenómenos naturales y a corregir faltas ortográficas, sin embargo la educación no se ha centrado ni le ha dado importancia al conocimiento de nuestra cultura.


La educación se ha basado en sólo diversos métodos y en excesiva cantidad de materias por enseñar más no  en las formas de cómo uno puede acercarse al alumno para obtener su confianza para el cultivo del verdadero conocimiento.


El folklore es un pilar importante en la educación pues a través de él, el educador puede descubrir y comprender ciertas realidades de una comunidad y así adecuar sus enseñanzas para captar las características de ésta y emplearlas en su labor educativa.


El folklore en la educación


"El folklore nos puede servir de manera quizás mejor que ninguna otra fuente, mejor que ningún otro instrumento del ser humano para llegar a la intimidad de los niños, y de los padres de familia y del pueblo en el cual el maestro debe ser un educador, un modelo para las conductas de todos, grandes y chicos" José María Arguedas

Los maestros o educadores deben ser los guías que no sólo posean una buena metodología de enseñanza y grandes conocimiento sino brinde un interés por el educando, buscando conocer  de dónde procede, cuáles son sus costumbres, su cultura y creencias, al mismo tiempo, del entorno dónde se encuentra para poder contrastar, comparar o aclarar diversas dudas
"Si el conocimiento mismo de la materia que uno va a enseñar es muy importante, en segundo lugar es importantísimo conocer el modo de ser de las personas a quienes les vamos a enseñar y en tercer lugar como hay que enseñar." José Maria Arguedas
Sin conocer esto no podrán llegar al educando, no podrán descubrir que es lo que piensa, qué piensa del mundo y cuáles son sus intereses parar lograr en ellos el aprendizaje deseado y la formación de un individuo con una idea precisa de la verdadera realidad. 


Si puede lograrse esto, será sólo el inicio de un cambio que pasará de ser individual  a ser colectivo, es decir, al modelar a un educando podrá modelarse a toda una comunidad, un pueblo, una sociedad y sólo así podremos decir que la educación está cambiando, está mejorando y generaremos personas de saber, que aprecien de dónde vienen, valoren su identidad y respeten otras creencias.


Por Sharon Rios Palacios

Familia ¿Infierno o cielo?

Desde la perspectiva psicológica y sociológica, a lo largo del desarrollo de un ser humano, existen muchos factores influyentes en la  formación de éste, uno de ellos son los parientes. El contexto social es dónde la persona crecerá y tomará ciertos hábitos, costumbres, es esto lo que moldeará a la persona, tomándose a la familia como primer modelador.

Es por ello que Arguedas en su discurso “Soy hechura de mi madrastra”, muestra que ella al igual que su hermanastro, lo arrojan a un entorno muy distinto de donde pertenecía, una realidad que desconocía. La adversidad que vivió, lo convirtió en una oportunidad, gozando del cariño, de las atenciones de los indios. Escuchó, aprendió, practicó, disfrutó de la cultura, de las costumbres, de las tradiciones, de las creencias, de la filosofía milenaria de los indios.

Es de esta manera como adopta y absorbe el ser humano todo los hechos de su alrededor y sus vivencias para formar su personalidad, sus pensamientos, ideologías, convicciones y anhelos. Cada persona es única desde toda perspectiva, en este caso desde un plano social, cada sociedad tiene distintas culturas y costumbres las cuales serán aprendidas por los miembros que pertenezcan a ellas.

Por otro lado, en este mismo discurso, percibimos el abuso verbal y físico a los que se le somete al niño siendo por razones sociales y culturales de distinta índole, en espacios y lugares que debieran ser de protección, de afecto, de estímulo a su desarrollo integral y de resguardo, la familia.
“El maltrato suele reproducirse de una generación a la siguiente, y los principales agresores son el padre, la madre u otro adulto en el hogar, incluyendo a los hermanos mayores”. 
Fotografía por Sharon Rios

Los golpes, humillaciones, gritos, vergüenzas que causan lesiones de todo tipo, crean resentimientos y generan daños psicológicos y trastornos del desarrollo del niño. La baja autoestima y la escases de afecto irán determinando el tipo de persona que será o irá en búsqueda de lo que necesita y lejos de malos tratos.

Tomamos de ejemplo al Arguedas de niño, a quien le ordenaban hacer tareas no apropiadas para su edad, las cuales si no cumplía debidamente, le agredían verbal y físicamente, sobre todo su hermanastro, lo cual terminó cuando Arguedas decide buscar otra oportunidad un mejor bienestar.

La violencia infantil (en todas sus formas) ha sido desde siempre un problema social, en todas las regiones del país, y como suelen decir: “hasta en las mejores familias”, pues la condición económica no discrimina al agresor ni al agredido , cualquiera lo puede ser.

Sin embargo, en la actualidad existe mayor conciencia sobre la necesidad de condenar la violencia contra los niños y niñas, por lo que se han implementado acciones concretas para producir los cambios que se necesitan, pero ésto no deja que siga siendo un gran desafío el terminar con el maltrato de los niños. Para esto es necesario hacer todos los esfuerzos posibles para cambiar la mentalidad y la cultura que avala los comportamientos violentos como formas de educación. 


Por: Sharon Rios Palacios

jueves, 30 de junio de 2011

Infancia de José María Arguedas


José María Arguedas en “Yo soy hechura de mi madrastra”, revela que sufrió maltrato infantil por parte de la segunda mujer que tuvo su padre, la cual discriminaba a José María cuando niño, ya que para ella, él era de una raza inferior.

El autor nos relata que comía con los empleados de la casa y fue ahí donde aprendió a hablar el quechua, la lengua con la que él se sentía muy identificado.
En mi opinión, considero que José María Arguedas aprendió en quechua por necesidad propia y con el tiempo fue identificándose poco a poco con esta lengua; he aquí un artículo sobre la violencia y el maltrato infantil que este autor nos quiso dar a conocer en su obra literaria ‘Antología’.

Diariamente, miles de niños y niñas en el Perú son maltratados física y psicológicamente por sus padres, madres, parientes, profesores, o por cualquier adulto que considere al castigo físico como normal, aceptable y hasta “necesario”. Las víctimas de estos casos no aparecen en las estadísticas, salvo que los “castigos” hayan originado graves secuelas o la muerte de quienes recibieron los golpes. Aunque esto ocurre con mucha frecuencia, las diferentes formas de castigo físico siguen siendo vistas como un método de disciplina y aprendizaje.

“El Comercio”

POR: Narda López Gaytán

El Layk’a en los tiempos de Arguedas


En el tiempo que vivió José María Arguedas, se logra apreciar la creencia y devoción hacia los curanderos y personas que se dedicaban a la magia negra en esos tiempos, como ya hemos notado, en la actualidad este tipo de devoción está desapareciendo; pero, volviendo a los tiempos del autor se decía que el Layk’a es el sacerdote o servidor del demonio (supay).

En tiempos aquellos se les temía a estas personas ya que podían causar la muerte lenta o rápidamente tan sólo con ‘amarrar’ a su víctima; pero conocer o saber de algún Layk’a, no era del todo malo, ya que al tener una enfermedad o alguna dolencia, el Layk’a curaba con métodos muy fáciles como las hierbas, los concentrados de plantas medicinales y naturales, las llamadas ‘limpias’ y demás tácticas usadas hasta la actualidad pero a la vez transformadas en pastillas, píldoras, jarabes, inyecciones que no son más de lo mismo que en tiempos anteriores se recetaban de una forma más natural por el Layk’a.


Son muchas las enfermedades que en base a yerbas y plantas medicinales se pueden curar. Por otro lado, conviene decir que en nuestro medio existen algunas categorías en cuanto al conocimiento de esta labor. 
Así tenemos que, al quien adivina el daño de algún prójimo y por el que viene sufriendo, puede asimismo curarle de dicha enfermedad o en su defecto, está en condiciones de poder determinar si la enfermedad del paciente es susceptible de ser curado o no, con los procedimientos que él emplea.
Aparte de este curandero adivino, tenemos al curandero que cura enfermedades ocasionadas por brujería, o también el curandero que efectúa "llamados", es decir, que invoca el nombre, repetidas veces, de la persona que padece de susto, debido según se cree, a que su alma se ha quedado en algún lugar, concretamente donde fue el escenario de algún incidente o accidente desagradable como puede ser una caída del caballo o del burro, un tropezón o una rodada por alguna pendientes; haber sido asustado por un toro bravo o una culebra, zorro, puma, etc. Asimismo, cuando dichos sustos son atribuidos a espíritus malignos como el duende, el guacrayo, el shapingo o las almas del más allá o de la otra vida o purgatorio, etc, según la creencia.
Los procedimientos usados para curar algunas enfermedades son las siguientes:

La limpia o sobada con alumbre
Para diagnosticar el susto. También utilizan el cuy, de color blanco o negro, sin ninguna pinta o mancha.

La llamada al ánima del enfermo

Cuando éste padece de susto o quedada. Para curar este tipo de enfermedades y otras, se utiliza mayormente yerbas en emplastos, como él "sueldo con sueldo, en lisiaduras y torceduras; el eucalipto, para resfríos; la hierba del susto, cola de caballo, mishquichillca, llantén, pie de perro, uña de gato, culén, toronjil, manzanilla, valeriana, etc.

El curandero tiene un gran conocimiento del estado sicosomático del paciente, que con solo mirarle los ojos ya sabe de qué padece. También hace diagnósticos tocando el pulso. 
 
http://ventana.delalibertad.com/bolivar/24-articulos-historias/189-curanderismo-y-brujeria-en-uchucmarca-peru.html

POR: Narda López Gaytán

El Folklore Peruano


Arguedas protestaba por dentro porque no nos inculcaban el sentimiento a valorar el folklore peruano, él daba a conocer este sentimiento escribiendo que en Chile se infundía esta cultura de amar lo suyo y querer sus raíces, en lo pedagógico esto de daba a conocer muy bien.


Pero en cambio el Perú, no tiene profesores, hasta la fecha, que se identifiquen con su raza, con sus orígenes y si los hay, habrán sólo unos cuantos y el sentimiento de Arguedas era que el Perú es un país donde se debería sentir uno con el orgullo de ser nacido en este país, eso es lo que él daba a conocer y comparto la idea con este autor ya que hoy por hoy no se da el caso de tener para comenzar un buen gobernante en el país, y por consiguiente no se darán los cambios si uno no los desea y peor aún si no los cumple iniciando cada uno de nosotros trazándonos una meta que cumplir y sacar adelante a nuestro país.



La multiplicidad de expresiones culturales que definen a un país como multicultural se basa en la fusión de la cultura occidental-cristiana con cada una de las culturas regionales de nuestro territorio. En ese sentido, la absoluta mayoría de expresiones culturales en el arte de la danza y el canto, y en otros terrenos del arte, es producto de esta fusión. Algunas de ellas donde la presencia española ha sido muy fuerte, la expresión artística tiene esa inclinación. Ese es el caso de la marinera norteña, la música criolla. En otras regiones donde la presencia indígena fue mayor que la española la expresión artística tiene una inclinación indígena como en los casos del Huaylas de Ayacucho y las danzas cuzqueñas.


http://folkloreperu-musicaydanza.blogspot.com/2010/03/educacion-y-folklore.html


POR: Narda López Gaytán

miércoles, 29 de junio de 2011

El Desconocimiento Cultural

Aunque parezca increíble de creer, soy un convencido que el Perú deber ser uno de los países que dentro de su territorio albergue tantas culturas, y en cada una de ellas existan tantas diferencias.
El escritor arequipeño Eduardo Acosta Silva (2009) plantea en su blog http://diversidadculturalsocierdadperu.blogspot.com/ que: “La diversidad cultural en el Perú se divide en tres sectores bien definidos. La cultura occidental está presente principalmente en la costa y las grandes ciudades, con ideas y costumbres propias de la persona occidental. Otro sector es la andina en la sierra del país con una región, sociedades y cultura diferentes costumbres, medios económicos y actividades. La selva es el último sector y posiblemente del que menos se sabe, con muchas etnias y comunidades repartidas a lo largo del basto territorio de la selva peruana”.
Hace muchos años en el Perú siempre los de la clase aristocrática marginaban y humillaban a los indígenas, siempre que leo algún texto o relato de José María Arguedas me da la sensación de que lo que el nos trasmite es que la gente evita conocer la cultura de las otras personas.
Las personas  aristocráticas solo se centran en ellos, solo les preocupan sus problemas, y ven por encima del hombro a los pobres indígenas. El problema de los indígenas viene desde hace mucho, puesto que siempre desconfían de los aristócratas por el pasado cruel que los liga a los blancos, en otras palabras los indígenas son muy cerrados con sus costumbres.
Cuando en el Perú todas las culturas traten de comprenderse, no digo aceptarse, simplemente que se respeten entre ellas, que respeten sus costumbres o tradiciones se verá favorecido el desarrollo del país debido a las características que presenta como recursos étnicos, sociales, tradiciones, regiones, fauna, flora y paisajísticos. Todo esto hace que el Perú este en los ojos del mundo y atraiga la atención de muchos turistas, empresarios importantes y gobernantes de grandes naciones que ven una gran posibilidad de comercialización y convenios.
Por eso quiero cerrar diciendo que es la hora que nos unamos como peruanos, y que todos juntos nos respetemos sin importar las diferencias sociales, económicas culturales, etc.

POR: Bryan Pita Vásquez

miércoles, 22 de junio de 2011

Sierra ¿peruana?


Los índices de marginación y discriminación a la gente de la región sierra del Perú, va en aumento, el racismo siempre será el gran problema de la sociedad hasta que en los hogares peruanos, esto se pierda poco a poco.

Una de las razones por las que subsiste el racismo en el país es que los peruanos tendemos a negar que existe. Lo niega la víctima, que prefiere pensar que lo maltratan porque “no es importante” o “el otro es abusivo”, y lo niega el racista, que ha naturalizado la discriminación, es decir, le parece simplemente que su conducta es normal. En ambos casos, la negación es conveniente para evitar aceptar una realidad dolorosa y complicada, en la cual muchos peruanos somos discriminados por unos y discriminamos a otros.


Sería un grave error restringir el racismo a lo que algunas personas dicen o escriben: las peores expresiones del racismo son la pobreza, la desigualdad y la injusticia que enfrentan millones de peruanos. El racismo permite que estas situaciones sean percibidas como naturales; es decir, siempre existirán o, peor aún, sus víctimas lo merecen.

En ningún país, el racismo se ha corregido por sí solo: son necesarias políticas estatales para enfrentarlo, y al nuevo gobierno le corresponde trazarlas en dos direcciones: mejorar radicalmente la situación de los peruanos más vulnerables y cambiar la mentalidad racista. Esto ocurrió en EE.UU. desde los años 60 y en Brasil, desde el gobierno de Lula, con la creación del Ministerio para la Equidad Racial.

Es probable que el racismo haya iniciado la retirada, pero aún existe fuerte resistencia. Todavía la gente se confronta a sí misma y ante los demás desde supuestos valores de superioridad o inferioridad. El antídoto tiene que venir también desde el Estado con propuestas de inclusión y desarrollo para los pueblos discriminados. Todavía falta mucho camino por recorrer.

POR: Narda López Gaytán

El problema no es la Pobreza. El problema es la Inoperancia


El Perú es un país brillante, su riqueza mineral, su biodiversidad, y también por el hecho de ser herederos de un pasado glorioso que nos hace sentirnos orgullosos frente a los ojos del mundo.

Luego de contemplar el arte de José María Arguedas, un inolvidable escritor mestizo que sobresalió por su gran capacidad para mostrarnos con mucho talento el mundo de la gente andina, gente que hasta aquel momento era olvidada por los demás compatriotas; veo con más preocupación la realidad de que no todo es perfecto en mi Perú, que desde el tiempo de la conquista de los españoles han existido rencillas entre los indígenas y los mestizos. Siguió durante la época de la independencia, y se agravó durante el siglo XX.

Si nos tenemos que basar al tiempo en el que vivimos, todavía observamos esa gran diferencia y muchas veces hasta discriminación entre la gente de la costa y la gente andina. 
Esa gente del ande que por años ha sido tachada por “ignorantes” o “gente en extrema pobreza”, talvés eso sea lo más grave porque ya hallamos el problema, pero que hacemos por cambiar esa situación, ¡NADA! ¡ABSOLUTMENTE NADA!

Según un Reporte de la Universidad Mayor de San Marcos – Lima, explicaba que: “Nuestro país sigue teniendo importantes niveles de pobreza, con situaciones muy críticas, especialmente, en las zonas rurales y que afectan directamente a los niños, niñas y adolescentes. Según la Encuesta Nacional de Hogares (ENAHO) 2006-IV Trimestre del INEI, la pobreza total en el Perú involucra al 54,3 % de la población, segmento del cual el 23,9 % se encuentra en pobreza extrema”.



Quiero rescatar también que la brecha económica no solo existe entre los de costa y sierra, hoy en día se está hablando mucho de los aymaras, que reclaman con violencia (lo cual me parece contraproducente)la expropiación de las mineras, puesto que a su juicio se ven perjudicados por la irresponsabilidad social de las mencionadas empresas mineras.

El Perú para que siga creciendo necesita del apoyo de todos, soy un convencido que si logramos disminuir la pobreza y eliminar la extrema pobreza de aquí a unos 20 o 30 años seremos un líder económico y cultural no solo en Latinoamérica, sino también en el mundo entero

POR: Bryan Pita Vásquez

Ser o No Ser Peruano


El Perú es un país pluricultural y de gran biodiversidad sin embargo el peruano imita comportamientos, costumbres y culturas, se “acultura”, desplazando la cultura peruana cuando se debe adaptar estos comportamientos con el fin de mejorar nuestra cultura sin necesidad de reemplazarla. 

La falta de identidad del peruano radica en la ausencia de conciencia de todo lo bueno que posee nuestro país y esto no es culpa del mundo. Este problema es y será el problema de nuestro país debido al desconocimiento de nuestra cultura. Es la falta de educación que no permite al infante crearse una adecuada identidad cultural.


En el libro “Basta de cuentos” de Andres Oppenheimer muestra cómo otras culturas se preocupan por la educación de su país logrando resultados favorables no solo relacionados a la educación si no a la superación de la sociedad y generación de desarrollo igualitario. 
Él ejemplifica desde el sistema de educación universitaria de Finlandia, sus clases personalizadas de tres maestros y la universidad gratuita, hasta las 18 horas de estudio de los niños chinos, todos ejemplos de cómo la educación infiere mucho en el desarrollo humano y en la formación de su cultura.
“Yo no soy un aculturado; yo soy un peruano que orgullosamente, como un demonio feliz habla en cristiano y en indio, en español y en quechua” 




Exclama Arguedas con orgullo propio de alguien que pese a las adversidades vividas en su familia, su vida amorosa y sus conflictos personales; superó esas barreras para poder mostrarle al mundo nuestra cultura, nuestro sentir con la esperanza viva de que algún día el peruano este orgulloso de ser peruano y él sabía que no se trataba de un tema de capacidad si no de voluntad.

Arguedas en su discurso “No soy un aculturado” muestra su descontento con la actitud de muchos peruanos que se “aculturan” es decir adoptan otras culturas, reemplazando la propia lo que le parece lamentable debido a las riquezas culturales de nuestro país y lo expresa así:

“Imitar desde aquí a alguien resulta algo escandaloso. En técnica nos superarán y dominarán, no sabemos hasta qué tiempos, pero en arte podemos ya obligarlos a que aprendan de nosotros y lo podemos hacer incluso sin movernos de aquí mismo”.

En este aspecto me encuentro completamente de acuerdo con el pensamiento de Arguedas sin embargo creo que la sociedad actual exige que adoptemos conocimientos, sistemas, lenguas, comportamientos  y  tecnologías para no estancarnos frente al avance mundial en todos estos aspectos.

No podemos abastecernos completamente solos, necesitamos del mundo y este también nos necesita; no podemos cerrarnos frente al mundo pues vivimos emergidos en  una semiglobalización. Hablo de una semiglobalización estando completamente de acuerdo con Pankaj Ghemawat que escribió el libro “Redefiniendo la globalización” donde expresa la necesidad de ser conscientes de que estamos inmersos en una semiglobalización puesto que aún los países conservan sus culturas, todos no conformamos un solo país pero la mayoría se encuentra confundido respecto a esto.

Es por eso necesario recalcar que la culpa de la transformación de la cultura no está en el término o en las prácticas de globalización, está en las personas que confunden el mejorar  y adaptar por imitar y reemplazar la cultura; la identidad nacional que nos distingue del ciudadano de otro país.

Lo único que se mantiene constante es el cambio (Peter Drucker) y ese cambio exige que tengamos la capacidad de adaptarnos a otras culturas sin necesidad de reemplazar la nuestra, como lo hizo Arguedas que viajo por distintas culturas pero  mantuvo la nuestras, sus raíces y fiel a la tierra que lo vio nacer.  

Arguedas describen muy bien en qué condiciones se encontraba el país y el exceso de aculturamiento por parte de los peruanos causándole indignación ante esta lamentable realidad sin embargo los tiempos han cambiado y la realidad actual es otra; no podemos vivir del pasado, en Latinoamérica sufrimos de una enfermedad llamada “vivir del pasado”, logrando que nos estanquemos frente a las realidades actuales mientras que por otro lado el peruano cofunde la emoción con orgullo; ¿Cuántas veces hemos escuchado a muchos hablar de lo bien que juega Pizarro, de lo buena que es Kina Malpartida, de lo genial que es Gaston Acurio y de la genialidad de Vargas Llosa?, pero alguno de ellos ¿ha intentado hacer lo mismo? ¿Cree en la posibilidad de lograrlo? ¿Confía en su país? ¿No se avergüenza?¿No desea ser extranjero y tener un lindo apellido? 


Hoy la publicidad y demás medios de comunicación influyen, pero no sería el impacto tan grande si no fuera por la vulnerabilidad de identidad cultural del peruano. Aprendamos a aceptarnos, a querernos y a valorarnos, no cambiemos reemplacemos nuestra cultura ni intentemos ser quienes no somos. 

Termino haciendo énfasis en esta frase de Arguedas: “Imitar desde aquí a alguien resulta escandaloso”.

POR: Rubí Benites Horna