sábado, 2 de julio de 2011

Familia ¿Infierno o cielo?

Desde la perspectiva psicológica y sociológica, a lo largo del desarrollo de un ser humano, existen muchos factores influyentes en la  formación de éste, uno de ellos son los parientes. El contexto social es dónde la persona crecerá y tomará ciertos hábitos, costumbres, es esto lo que moldeará a la persona, tomándose a la familia como primer modelador.

Es por ello que Arguedas en su discurso “Soy hechura de mi madrastra”, muestra que ella al igual que su hermanastro, lo arrojan a un entorno muy distinto de donde pertenecía, una realidad que desconocía. La adversidad que vivió, lo convirtió en una oportunidad, gozando del cariño, de las atenciones de los indios. Escuchó, aprendió, practicó, disfrutó de la cultura, de las costumbres, de las tradiciones, de las creencias, de la filosofía milenaria de los indios.

Es de esta manera como adopta y absorbe el ser humano todo los hechos de su alrededor y sus vivencias para formar su personalidad, sus pensamientos, ideologías, convicciones y anhelos. Cada persona es única desde toda perspectiva, en este caso desde un plano social, cada sociedad tiene distintas culturas y costumbres las cuales serán aprendidas por los miembros que pertenezcan a ellas.

Por otro lado, en este mismo discurso, percibimos el abuso verbal y físico a los que se le somete al niño siendo por razones sociales y culturales de distinta índole, en espacios y lugares que debieran ser de protección, de afecto, de estímulo a su desarrollo integral y de resguardo, la familia.
“El maltrato suele reproducirse de una generación a la siguiente, y los principales agresores son el padre, la madre u otro adulto en el hogar, incluyendo a los hermanos mayores”. 
Fotografía por Sharon Rios

Los golpes, humillaciones, gritos, vergüenzas que causan lesiones de todo tipo, crean resentimientos y generan daños psicológicos y trastornos del desarrollo del niño. La baja autoestima y la escases de afecto irán determinando el tipo de persona que será o irá en búsqueda de lo que necesita y lejos de malos tratos.

Tomamos de ejemplo al Arguedas de niño, a quien le ordenaban hacer tareas no apropiadas para su edad, las cuales si no cumplía debidamente, le agredían verbal y físicamente, sobre todo su hermanastro, lo cual terminó cuando Arguedas decide buscar otra oportunidad un mejor bienestar.

La violencia infantil (en todas sus formas) ha sido desde siempre un problema social, en todas las regiones del país, y como suelen decir: “hasta en las mejores familias”, pues la condición económica no discrimina al agresor ni al agredido , cualquiera lo puede ser.

Sin embargo, en la actualidad existe mayor conciencia sobre la necesidad de condenar la violencia contra los niños y niñas, por lo que se han implementado acciones concretas para producir los cambios que se necesitan, pero ésto no deja que siga siendo un gran desafío el terminar con el maltrato de los niños. Para esto es necesario hacer todos los esfuerzos posibles para cambiar la mentalidad y la cultura que avala los comportamientos violentos como formas de educación. 


Por: Sharon Rios Palacios

1 comentario:

  1. Arguedas es hechura de todos aquellos que estuvieron alrededor de él mientras se desarrollaba, así aprendió todo sobre los indios, ¿ Deberíamos agradecer a su madrastra por echarlo a la cocina bajo el cuidado de los indios? Tal vez si, tal vez el mismo Arguedas estuvo muy agradecido por dichos tratos.

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